La adolescencia superior o etapa juvenil
Los chicos y las chicas, cuando llegan a los dieciséis o diecisiete años, entran en una etapa de equilibrio: es la etapa de la juventud, de los proyectos, de los ideales, del afán de saber.
Se produce una progresiva afirmación de la personalidad. Han desarrollado mucho las aptitudes y las inclinaciones personales que facilitan el conocimiento propio y ayudan a elegir correctamente una profesión.
Es la etapa de los ideales y de los valores. El joven no se conforma con tener objetivos, necesita ideales que den sentido a su vida. El adolescente se encuentra con los valores y elige los que van a ser el fundamento de su vida a esos ideales –amor, justicia, generosidad, solidaridad- y quiere también que la vida de las personas se ajuste a estas normas. Por eso, a veces se muestra un tanto idealista y otras rebelde frente a lo que está mal para cambiarlo. Tiene afán de cambiar el mundo.
El joven tiene inclinado el corazón hacia esos proyectos y no le importa el sacrificio que haya que poner para realizarlos. El joven es capaz deponer muchas energías en lo que para él vale la pena.
Hay un descubrimiento del “tú”: ha llegado para muchos el momento de elegir a la persona con quien formar un proyecto de vida común en el matrimonio. Otros se inclinan por ideales nobles vocacionales, como la entrega a Dios en el sacerdocio.
0 comentarios:
Publicar un comentario
Más Información en: Carpeta Pedagógica